Incremente sus Ventas: ¡Comuníquese con sus Clientes!

Un cliente satisfecho tiene una alta probabilidad de volver a contratar nuestros servicios. Según un reciente estudio, casi 4 de cada 5 clientes vuelve por más.

Además, este cliente satisfecho nos recomendará directamente con 11 personas diferentes. Y 1 de cada 10 escribirá una reseña. Esta es una cifra que, sin duda, es posible de incrementar notablemente.

El gran desafío es cómo mejorar nuestro posicionamiento relativo en la mente de nuestros clientes, de manera que estemos más presentes a la hora ciertos eventos que podrían favorecernos. Por eventos, me refiero a situaciones tan cotidianas como cuando los clientes se reúnen con sus amigos o familiares y se produce un espacio ideal para que nos recomienden.

Si nuestro cliente está contento con nosotros, es probable que se acuerde y haga un comentario favorable. Y, ¿cómo podríamos sacarle más beneficio a ese sentimiento y conexión éste siente por mí?

Para lograrlo, es fundamental que incrementemos la frecuencia de las comunicaciones, sin parecer acosadores ni campaña de Spam. Mucho ayuda con listar cuáles son los tipos de comunicaciones que tenemos con nuestros clientes Activos y Pasivos.

Los Activos son los clientes que tienen un servicio actualmente contratado con nosotros. Y los Pasivos ya no reciben atención. Entonces, a los Activos las comunicaciones serán principalmente relativo con la orden de servicio, con acciones del tipo recordatorios de fechas de cumplimiento de compromisos, notificaciones de estados de avance, ofertas de reuniones para aclarar alguna duda o consulta. En fin, son las comunicaciones esenciales para que nada se le olvide a nuestro cliente, que quede al azar del destino o a su interpretación o creencia. El resultado de todas estas acciones es que el trabajo avance de forma grata y sin sorpresas.

Con los Pasivos tenemos una serie de situaciones que justificaría mantener conectados con ellos. Por ejemplo, un saludo en su cumpleaños, recomendaciones o beneficios, aviso del inicio de un proceso como la temporada de impuestos, para promocionar un producto o servicio nuevo o con más prestaciones, una oferta o descuento especial para ellos, recordarles que nos hagan un “review” en Yelp o Google, preguntarles si necesitan algo más, etc. En definitiva, es preciso que generemos comunicaciones que nos den la excusa de entrar en su mente y, por qué no, en su corazón, para que nos tengan presente.

Diseñe bien los mensajes en sus comunicaciones. Escriba textos cortos y de mucha precisión. Recuerde que las personas nos aburrimos con los textos largos. Exponga de inmediato el propósito de su contacto: “Le quiero contar del beneficio ….. y al que puede postular llenando el formulario adjunto”. O cosas como “Sabía que puede detectar esto de esta forma con lo que podría evitar este otro tipo de situaciones”. Y muchas situaciones más que ustedes dominan en su campo profesional.

Arme su base de clientes en una planilla y conéctela a su sistema de correo electrónico. Vincúlelos con el email que desea enviar. Dado que conoce el nombre de cliente, puede personalizar sus emails y así aumentará su tasa de lectura y de retención. Incluya una imagen simple y poderosa para aumentar la tasa de lectura. Haga todo esto, ojalá, entre 2 y 3 veces por semana. Una vez al mes o al año no sirve.

Debe poder crearle valor en forma constante a su cliente, de manera que ante un evento piense primero en usted. De esta forma, estará creando y fortaleciendo lazos emocionales y mentales. ¿Qué le parece? ¿No funciona así la vida?